Los trabajos sobre palmeras deben realizarse por empresas acreditadas y cumplir con las medidas fitosanitarias frente al picudo rojo y la diocalandra
La Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Fuerteventura recuerda la normativa legal vigente que regula las actuaciones sobre la palmera canaria, Phoenix canariensis, ante la preocupación trasladada por la ciudadanía en relación con el cuidado y mantenimiento de ejemplares en fincas y jardines privados.
La palmera canaria, declarada símbolo vegetal de Canarias, posee un valor incalculable para la biodiversidad, el paisaje y la identidad del Archipiélago, por lo que cuenta con un régimen de protección especial.
El Cabildo recuerda que cualquier actuación sobre palmeras canarias en estado silvestre requiere autorización previa de la Consejería de Medio Ambiente y Caza.
Autorización previa en palmeras silvestres
La normativa vigente diferencia entre palmeras urbanas y silvestres.
En el caso de la palmera canaria en estado silvestre, cualquier tipo de actuación precisa obligatoriamente de autorización previa de la Consejería de Medio Ambiente y Caza del Cabildo de Fuerteventura.
La Corporación insular insiste en la importancia de cumplir con estos requisitos para garantizar la protección de una especie de gran valor ambiental y paisajístico.
Control de plagas y medidas fitosanitarias
La regulación es especialmente estricta debido a la presencia en Canarias de organismos nocivos como el picudo rojo, detectado en 2006, y la diocalandra, detectada en 2007.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias mantiene declarada la existencia de plaga para ambas especies, afectando a todo tipo de palmeras.
Por este motivo, aunque la poda de hojas secas y senescentes en jardines privados no requiere autorización previa de la Consejería de Medio Ambiente y Caza, todos los trabajos de poda, trasplante o tala deben ser ejecutados obligatoriamente por empresas acreditadas por la Dirección General de Agricultura.
Responsabilidad de propietarios y colaboración ciudadana
El Cabildo de Fuerteventura incide en que la conservación de este patrimonio natural requiere una actuación conjunta entre la administración y la ciudadanía.
En este sentido, el propietario de cualquier terreno, finca o jardín privado es el responsable directo del correcto mantenimiento, cuidado y estado sanitario de las palmeras que se encuentren en su propiedad.
Ante la sospecha de presencia de un organismo nocivo que pueda generar una plaga, los ciudadanos deben ponerse en contacto con Gestión del Medio Rural de Canarias, GMR Canarias, para solicitar una inspección.
Una vez confirmada la presencia de la plaga, el propietario tendrá la obligación de contratar a una empresa acreditada para realizar las actuaciones fitosanitarias correspondientes.
Conservación de los palmerales autóctonos
Los palmerales autóctonos de Fuerteventura son vulnerables a plagas externas y a cambios medioambientales drásticos.
El Cabildo continúa liderando iniciativas para su conservación, con estudios diagnósticos y su incorporación al proyecto Palmac, cuyo objetivo es favorecer la adaptación de los palmerales de la Macaronesia, entre ellos Phoenix canariensis y Phoenix atlántica, mediante técnicas genéticas y modelos predictivos.
El proyecto Palmac cuenta con financiación del programa Interreg MAC de la Unión Europea y con la participación de los cabildos de Fuerteventura y Gran Canaria, el Instituto Agrario de Cabo Verde, Gesplan y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Esta iniciativa analiza la genética de las palmeras canarias y caboverdianas para diseñar estrategias de supervivencia frente a plagas, cambios ambientales y otros factores de riesgo.






